Se hace saber

…y apareció la pregonera, que dijo:

Por ordeeeen

de mi poderoso coño

se hace saber…

  • Los primeros tres meses de embarazo es muy frecuente que haya que sobrellevar náuseas constantes, dolor de pechos, fatiga y otros síntomas que pueden consumir toda tu energía diaria. Al mismo tiempo, tienes que fingir que no pasa nada por miedo a perder un contrato u otras oportunidades —mientras escuchas y lees por doquier que las primeras doce semanas es  muy fácil que el embrión muera—. (Y también mientras la gente alrededor va conjeturando  a tus espaldas sobre tu estado.) Tortura.
  • Las embarazadas necesitan sentarse en los autobuses y el metro desde el principio. No ya tanto por el peso que cargan, sino por paliar el impacto de los frenazos, el miedo a caerse y a los golpes en la tripa.
  • La recién parida existe también después del parto. Existe y sangra. No vengas con un body de regalo a hacerle fotos al bebé con flas. Ella está exhausta, confusa, dolorida y muy necesitada de tu comprensión, tu interés, tus cuidados y ¿por qué no? un detallito que la ponga contenta. La diferencia para su sensible estado puede ser enorme.
  • Criamos desde nuestras tripas, tu opinión sobre cómo lo hacemos sobra. No presupongas que lo haremos como tú quieres. No dañes aun sin querer. Calla, observa y ayuda.
  • (El detallito puede ser un libro, algo de cosmética natural o, mejor aún, una enorme lasaña casera.)
  • Amamantar es como hablar: una capacidad natural que requiere de un aprendizaje social. Hoy en día son millones las lactancias maternas abortadas por desinformación y falta de apoyo (cuando no mentiras deliberadas desde la profesión médica: no hay mujeres sin leche). El problema es que no vemos a bebés mamando, y cuando nos llega el día, no sabemos dar de mamar. Pon una teta en la calle, mira las tetas jugosas de tu alrededor.
  • Es un crimen echarle colonia química a los bebés. Su olor natural es de los más hermosos y reconfortantes que hay sobre la tierra.
  • “No se vaya a acostumbrar” no es un criterio. No te vayas de vacaciones dos semanas, no te vayas a acostumbrar.No camines con muletas porque tengas una esguince, no te vayas a acostumbrar. Los bebés necesitan cosas que pueden no coincidir con tu interés inmediato. Unos meses de tu vida sin que este sea prioridad no van a hacerte más daño del bien que estás dándole a tu cría.

Menstruación, (anti)concepción, embarazo, parto, puerperio y lactancia son procesos de los cuerpos leídos como femeninos que no tienen suficiente espacio social. Se viven desde la sombra, sometidos a la humillación y la violencia del desconocimiento y las falsas creencias.

BASTA.

Hazles hueco en tu vida y el mundo a los úteros que se expanden y contraen, a las tetas que gotean leche, a mujeres, lunas, crías, hormonas…, vulnerabilidades que no son, al fin y al cabo, sino los fluidos y volúmenes en que vive el amor humano.

Palabras que habría que ir pensando en cambiar


Masturbación

Porque aunque te laves a la piedra la conciencia y te saques de ella a todos los curas, las monjas y
las amigas requetepatriarcadas; aunque estés puesta al día del verdadero sentido y valor de darse orgasmos, la palabra sigue sonando como un improperio, una clase de tortura, un delito penal, una desviación, desequilibrio.

En Suecia han inventado el verbo klittra, que viene de donde parece. Pero tampoco el clítoris tiene un nombre bello, diría yo. Ni siquiera el orgasmo, ¿no? Me quedo pensando…

Menstruación

Porque sigue sonando como la versión médica y cacofónica de “la regla”, que tampoco es un término muy preciso, porque por más que digan, los ciclos no tienen por qué ser de 28 días. Viene del latín para “mes”, que en otras lenguas sí ha mantenido el vínculo con “luna” (como el inglés moon-month). Aún así, prefiero el término directamente selénico que utilizan algunas compañeras: lunar, estoy lunando, luno.

¿Feminismo(s)?

Porque no lo entienden. Porque hoy en día puede inducir a error: porque ha habido campañas ideológicas sistemáticas para que así sea. Porque se alejan de él personas que si lo conociesen lo abrazarían sin dudarlo. Porque cansa hacer pedagogía constantemente sobre lo que no es. ¿Qué tal “pandignatismo”? Que cada ser, entidad, realidad reciba la dignidad que merece. Contra la opresión, contra las categorías binarias (hombre-mujer; blanco-negro; bueno-malo; rico-pobre), contra las ideas asesinas que le quitan a la humanidad, la animalidad y la naturaleza el valor de tales.