Libertad personal

Un día iba con Personita en el carro, tan chulo y tuneado con su chapa feminista, cuando al verla, una espantada vecina me dijo:

“¿Y esa chapa? ¿No crees que sería mejor dejarla elegir cuando sea mayor?”

Claro—respondí—, debería quitarle la chapa por no agredir su libertad personal y dejarle solo llevando:

La cruz de Cristón en el cuello

El escudo del Real Maní en la equipación que le encargó amorosamente su tío

El Chiccr en el carrito

El Raza en la ropa

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